¿Qué es esta línea oscura que baja por mi barriga?
Se la conoce como línea nigra. Antes del embarazo, ya tenías una línea llamada línea alba, que recorría desde el ombligo hasta el pubis. Sin embargo, es probable que ni siquiera la hubieras notado, debido a que era del mismo color que el resto de tu piel.
El aumento de la melanina es el responsable del oscurecimiento de esta línea de la barriga. Probablemente, unos meses después del parto vuelva a tener el color que tenía antes del embarazo.
miércoles, 13 de octubre de 2010
Cloasma: las manchas del embarazo
Cloasma: las manchas del embarazo
¿Estás embarazada y te han aparecido unas manchas oscuras en la piel de la cara? No te preocupes, se trata de cloasma gestacional. Es un problema estético bastante común en el embarazo, que consiste en la aparición de manchas oscuras en forma de mapa en determinadas zonas del rostro como la frente, las mejillas y la franja superior de la boca.
Son dos los agentes que intervienen en la aparición del cloasma gestacional: el factor hormonal y el de naturaleza genética. Los cambios hormonales que suceden durante el embarazo, en especial el aumento de los niveles de estrógeno y progesterona, producen una mayor concentración de melanina (pigmento oscuro determinante de la coloración de la piel). Las mujeres más afectadas son las de piel morena, pues detentan una predisposición genética a producir melanina en mayor cantidad.
Podemos prevenir la aparición de las manchas evitando la exposición al sol sin filtros adecuados. Tanto en verano como en invierno, los rayos solares actúan sobre nuestra piel, que debe estar protegida con crema de protección UV. Los productos cosméticos también pueden resultar útiles para prevenir el cloasma o reducir la intensidad y tamaño de las manchas. Hay cremas con ácidos glicólico, láctico y salicílico que colaboran con el recambio celular.
No obstante, el cloasma desaparece normalmente después del parto, cuando la organización hormonal vuelve a la normalidad. Te sugerimos una consulta con un dermatólogo o un médico esteticista, que serán quienes determinen el tratamiento apropiado en función de la naturaleza del problema.
¿Estás embarazada y te han aparecido unas manchas oscuras en la piel de la cara? No te preocupes, se trata de cloasma gestacional. Es un problema estético bastante común en el embarazo, que consiste en la aparición de manchas oscuras en forma de mapa en determinadas zonas del rostro como la frente, las mejillas y la franja superior de la boca.
Son dos los agentes que intervienen en la aparición del cloasma gestacional: el factor hormonal y el de naturaleza genética. Los cambios hormonales que suceden durante el embarazo, en especial el aumento de los niveles de estrógeno y progesterona, producen una mayor concentración de melanina (pigmento oscuro determinante de la coloración de la piel). Las mujeres más afectadas son las de piel morena, pues detentan una predisposición genética a producir melanina en mayor cantidad.
Podemos prevenir la aparición de las manchas evitando la exposición al sol sin filtros adecuados. Tanto en verano como en invierno, los rayos solares actúan sobre nuestra piel, que debe estar protegida con crema de protección UV. Los productos cosméticos también pueden resultar útiles para prevenir el cloasma o reducir la intensidad y tamaño de las manchas. Hay cremas con ácidos glicólico, láctico y salicílico que colaboran con el recambio celular.
No obstante, el cloasma desaparece normalmente después del parto, cuando la organización hormonal vuelve a la normalidad. Te sugerimos una consulta con un dermatólogo o un médico esteticista, que serán quienes determinen el tratamiento apropiado en función de la naturaleza del problema.
martes, 12 de octubre de 2010
La influencia de las hormonas maternas
La influencia de las hormonas maternas
Es habitual que el bebé, en ambos sexos, sufra un agrandamiento del tejido mamario durante los primeros días de vida. Incluso, en la primera semana, es probable que le salga una sustancia lechosa.
Esto se debe a la influencia de los estrógenos u hormonas femeninas de su mamá, que en la última etapa del embarazo traspasan la placenta y llegan hasta el bebé. Estos cambios son temporales, y desaparecen en pocas semanas. No se debe masajear ni apretar los pezones del recién nacido, ya que estas acciones podrían provocarle una infección.
También como consecuencia de la acción de las hormonas de la madre, las niñas pueden presentar un flujo mucoso blanquecino o sanguinolento, similar a la regla por la vagina. Estos síntomas también son frecuentes y en dos semanas acaban desapareciendo

La forma de su cabecita
La forma de su cabecita
Al nacer, el bebé tiene la cabecita muy sensible, si se le toca se pueden observar unas zonas más blandas conocidas como fontanelas. Los huesos del cráneo todavía no se han formado del todo, lo que posibilitará que la cabeza crezca con normalidad, así esas zonas blanditas aún no se han osificado.
Son dos fontanelas, la mayor o anterior, que tiene forma de rombo, y la menor o posterior, que tiene forma triangular.
Ambas se irán cerrando con el paso de los meses. Lo habitual es que la anterior se cierre entre los nueve meses y los dos años, mientras que la posterior se cierra mucho antes, en el primer o el segundo mes de edad.
La forma de la cabeza del bebé dependerá en gran medida de cómo haya transcurrido el parto ya que, debido a que los huesos que aún no se encuentran unidos en el cráneo se superponen para favorecer el paso de la cabeza a través del canal del parto. Habitualmente, la forma de la cabecita recupera su aspecto normal durante la primera semana tras el nacimiento.
Si el bebé es muy grande o el parto ha sido complejo, lo frecuente es encontrar una zona más abultada y blanda en la cabeza conocida como caput succedaneum. En otras ocasiones puede aparecer un hematoma sobre el hueso llamado cefalohematoma. Ambas también se desvanecen con el paso de los días.

Las manchas en la piel del bebé
Las manchas en la piel del bebé
Algunas partes de su cuerpo como los labios, la lengua, las palmas de las manos y las plantas de los pies tiene un color más rojo que cuando van creciendo. Esto se debe a que el niño nace con una cifra superior de glóbulos rojos a la que tienen los adultos. Una vez que haya desaparecido el exceso de glóbulos rojos, se genera la bilirrubina, que es lo que colorea la piel hacia un tono amarillento en gran parte de los recién nacidos a lo largo de los primeros días de vida (lo que se conoce comúnmente como ictericia del recién nacido).
También es frecuente que en la piel del recién nacido aparezca la conocida como mancha mongólica, de color azulado, que puede surgir en la zona baja de la espalda y el “culete”, pero que no tienen ninguna relación con el mongolismo. Estas manchas en la piel del bebé desaparecen como muy tarde a los cuatro años.
También existe otro tipo de manchas que son los angiomas, corrientemente conocidas como: “picotazo de la cigüeña”, que tienen un color rojizo y suelen surgir en la frente, los párpados o la nuca.
Este tipo de manchas no tardan en desaparecer, suelen hacerlo al año o dos años, aunque en algunos casos puede eliminarse antes, o incluso, aunque en menor medida, mantenerse para siempre, sin que esto suponga ninguna patología.
La piel del recién nacido es muy sensible y pueden aparecer también diferentes tipos de erupciones.
Una de ellas es el millium, unos puntitos blancos brillantes, que surgen especialmente en las mejillas, la nariz y la barbilla.
También puede aparecer el conocido como eritema tóxico, una erupción sonrosada que surge sobre todo en el tórax y la espalda.
Ambas erupciones o manchitas en la piel no suponen ningún peligro al bebé, ni tan siquiera necesitan de tratamiento y desaparecen a los pocos días.

Los diferentes tonos de la piel
Los diferentes tonos de la piel
Una de las cosas que mas llaman la atención de la piel del bebé al nacer es el lanugo, que no es más que un vello fino que cubre su cuerpo, especialmente en la parte de los hombros y la espalda. Suele ser más perceptible en los bebés que nacen de forma prematura.
El color de la piel del bebé al nacer suele tener una tonalidad rosada y desprende mucho calor. Aunque las manos y los pies suelen quedarse fríos y se tornan en un color azulado durante los primeros días. Posteriormente el bebé comienza a normalizar su temperatura.
Hablando en el anterior post del meconio, comentamos que en estas primeras heces del bebé después de nacer se encuentra el lanugo, el vello que cubre el cuerpo del bebé durante su desarrollo y madurez fetal.
El lanugo es un pelo fino y aterciopelado que suele cubrir la piel cuando hay falta de grasa, por eso la aparición de lanugo en adolescentes o adultos es uno de los síntomas de quienes padecen anorexia nerviosa.
Entre las semanas 13 y 16 de gestación aproximadamente, la cabecita del futuro bebé empieza a cubrirse de lanugo y alrededor de la semana 20, este vello recubre todo el cuerpo. La conclusión, si hablábamos de que el meconio contenía lanugo, es que éste se va desprendiendo de la piel del bebé a medida que se va desarrollando.
Generalmente suele caer el lanugo antes de la semana 40 del embarazo, desprendiéndose de la piel del bebé cae en el líquido amniótico que después ingiere el bebé y desecha en sus primeras deposiciones.
Los bebés prematuros suelen nacer con lanugo, ante esto no hay nada que se deba hacer, ya que a medida de que el organismo del bebé vaya madurando, se irá cayendo por sí solo. También hay bebés que nacen a término y pueden conservar algo de lanugo en alguna parte de su cuerpo, como en la cabeza e igualmente no es causa de preocupación, poco a poco se irá cayendo e irá apareciendo el pelo.

¿Cómo es nuestro bebé tras el parto?
¿Cómo es nuestro bebé tras el parto?
Una de las cosas que más llama la atención del bebé tras el parto es lo característico de su anatomía y lo diferentes que son a los bebés que estamos acostumbrados a ver. El color o el aspecto de la piel del bebé nada mas nacer, el calor que desprende o el lanugo, harán que se una al resto de sensaciones una gran curiosidad por conocer mas cosas sobre nuestro bebé, aunque seguramente desde el principio del embarazo la curiosidad ha estado presente y habrás podido utilizar programas como MakeMeBabies.
Las mamás esperan con ansia el momento en el que verán por primera vez a su bebé. Abrazarlo, observar cómo es su carita y tener por fin el primer contacto.
Sin embargo, la apariencia del pequeño no es la ideal segundos antes de nacer, ya que el sufrimiento por el que ha pasado durante el parto y su aspecto no es el del bebé que será entregado a la mamá poco tiempo después.
El niño probablemente, nazca cubierto por una sustancia blanca y grasienta conocida como la vernix caseosa. Esta sustancia está creada por las secreciones de sus glándulas sebáceas y tienen la función de proteger la piel del bebé mientras se encuentra dentro del útero, cubierto de líquido amniótico. Generalmente suele ser absorbida por la piel y no es necesario quitarla, ya que podríamos considerarla como una crema hidratante natural.
Una de las cosas que más llama la atención del bebé tras el parto es lo característico de su anatomía y lo diferentes que son a los bebés que estamos acostumbrados a ver. El color o el aspecto de la piel del bebé nada mas nacer, el calor que desprende o el lanugo, harán que se una al resto de sensaciones una gran curiosidad por conocer mas cosas sobre nuestro bebé, aunque seguramente desde el principio del embarazo la curiosidad ha estado presente y habrás podido utilizar programas como MakeMeBabies.
Las mamás esperan con ansia el momento en el que verán por primera vez a su bebé. Abrazarlo, observar cómo es su carita y tener por fin el primer contacto.
Sin embargo, la apariencia del pequeño no es la ideal segundos antes de nacer, ya que el sufrimiento por el que ha pasado durante el parto y su aspecto no es el del bebé que será entregado a la mamá poco tiempo después.
El niño probablemente, nazca cubierto por una sustancia blanca y grasienta conocida como la vernix caseosa. Esta sustancia está creada por las secreciones de sus glándulas sebáceas y tienen la función de proteger la piel del bebé mientras se encuentra dentro del útero, cubierto de líquido amniótico. Generalmente suele ser absorbida por la piel y no es necesario quitarla, ya que podríamos considerarla como una crema hidratante natural.

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